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En Uzbequistán los productos destinados al interés del visitante se encuentran sobre todo en los bazares y en pequeñas tiendas
que se distribuyen entre los monumentos más concurridos, sobre todo en éstos últimos. Los bazares son mercados locales, donde
los vendedores se colocan en puestos exiguos en los que ofrecen sus productos, muy parecidos en cuanto a su función dentro
de la vida de la ciudad a los famosos rastrillos españoles. Aquí vienen a comprar los ciudadanos muchos de los productos que
consumen a diario. En los bazares la parte más importante es la destinada al mercado de alimentos en la que el valor más importante
para el extranjero que quiera llevarse algún recuerdo sea la sección destinada a las especias, muy baratas y con intensos
y seductores olores.
El resto de los productos de interés turístico se encuentran, como hemos dicho, en las tiendas que se aglomeran alrededor
de los monumentos más importantes. Uzbequistán perteneció durante setenta años a la Unión Soviética, sufriendo de la misma
manera que el resto de las regiones de aquel inmenso país, las dificultades del sistema para desarrollar la industria de bienes
de consumo, por lo que todavía hoy en día se echa de menos un gran complejo de comercios tan extendido como en países cuyas
economías han transcurrido por otros caminos. No obstante nunca han perdido la particularidad de su cultura y artesanía popular
y cada año más, encontramos allí gran número de artículos llenos de exotismo.
Alfombras, paños bordados, manteles, vestidos, gorros, telas de seda, orfebrería, alfarería e instrumentos musicales entre
otros, son los productos más extendidos entre los oficios del país.
Las alfombras, de gran tradición en la región, destacan por sus llamativos colores y figuras. Hechas a mano, de lana o de
seda y teñidas con colores naturales, ha sido históricamente una mercancía principal en la ruta de la seda. El principal centro
de venta es Bujará dando al mismo tiempo nombre a las alfombras que de toda la zona provienen.
Son muy típicos los trajes regionales. El "jalat" prenda de vestir masculina, es una especie de abrigo hecho en terciopelo
y bordado con figuras en hilo dorado que se utiliza en las celebraciones de muchos tipos. También las mujeres utilizan unos
vestidos largos de colores cálidos por lo general y tejidos en seda.
Existen numerosos paños y manteles cosidos a mano la mayor de las veces, que sorprenden por sus colores vivos y bordados con
motivos florales. Se utilizan como manteles, en decoración de paredes o como colchas para las camas. Igualmente se encuentran
preciosas fundas para cojines del mismo estilo que los paños.
Hay muchos productos artesanales trabajados en cobre, bronce, latón, como teteras, cuchillos, platos, cajitas y otros como
collares, anillos, pendientes y pulseras generalmente de plata y algunas piedras semipreciosas, aunque estos últimos son más
difíciles de encontrar. El oro en Uzbequistán es de baja calidad y muy rara vez supera los 14 quilates de pureza.
Se pueden ver productos de alfarería como platos, jarrones y recipientes.
Para los aficionados a los juegos de tablero es muy típico el juego de los Nardi, muy parecido al backgammon de los británicos,
tallado en madera y que según la calidad puede llegar a ser un verdadero objeto de adorno por su belleza. Otro artículo distintivo
son las marionetas, más extendidas en Bujará, y que llaman la atención por la laboriosidad de su trabajo en los trajes y las
caras y por el divertimento que siempre nos han brindado.
En fin, Uzbequistán brinda a los visitantes un interesante mundo de productos donde, pese a lo escaso de su desarrollo, destaca
el hecho de que la mayoría sigue estando hecho a mano sin olvidar el exotismo que produce al encontrarse en una región tan
alejada e históricamente aislada del resto del mundo.
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