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Restaurantes
En Uzbequistán se conserva una importante tradición culinaria mantenida durante muchos años. No sólo sus platos sino también
el ritual mediante el que se preparan tienen interés por su singularidad. El pan es un alimento de gran significado para el
pueblo uzbeco. Sobre él giran algunas leyendas y normas que lo convierten casi en un producto sagrado. Al salir de viaje un
miembro de la familia debe morder un pedazo de pan y escupirlo en el patio de la casa donde será enterrado por los demás familiares.
El resto se conserva hasta cuando regrese que deberá terminar de comer. Antiguamente todo nuevo gobernante debía pagar con
pan a las personas que acuñaban la nueva moneda que se emitía. En la mesa no se debe poner el pan boca abajo pues es una señal
de desprecio al resto de los comensales. De la misma forma al llevarlo los panaderos en cestas sobre la cabeza se entiende
como una muestra de respeto a éste alimento fundamental.
Los panes (obi non o lipioshka si se lo llama en ruso) son brillantes, circulares, crujientes y de un excelente sabor. Se
hace con harina de trigo, algunas especias y lleva semillas de sémola espolvoreadas por su superficie. Se cuece en unos hornos
(Tandyr) con forma de cono con un pequeño orificio en su parte de arriba situándose el pan en las paredes interiores hasta
que queda en su punto.
El plato nacional es el plov, algo parecido a la paella valenciana, en el que el componente principal es el arroz. Además
lleva carne de ternera, pasas, zanahoria, cebolla, ajo y exóticas especias. Es un plato sencillo y tradicionalmente se cocina
en unas grandes sartenes, profundas. Se vende también en la calle, cerca de los bazares y en otros lugares que se encuentran
al pasear por las ciudades. Se acompaña siempre con una ensalada de tomates, cebolla y algunos condimentos como el hinojo,
aliñándose únicamente con vinagre. Su popularidad se extiende a todas las clases utilizándose en bodas, banquetes y otro tipo
de celebraciones.
No son menos típicos que el plov los pinchos morunos de carne de cordero. Prácticamente en todos los lados se puede oler el
humo de alguna brasa en la que se alinean los pinchos sobre las ascuas de carbón. La variedad de tipos es grande yendo desde
los más grandes y vistosos con tomates, cebollas o hígado intercalados, hasta los más comunes con trozos de carne más modestos
y sin otros productos entre medias. Al igual que el plov se sirve siempre con una ensalada de tomates y cebolla.
Bebidas
La bebida nacional es el té, del que se encuentran dos variedades el negro y el verde. Ninguno de ellos se produce en Uzbequistán
pero su popularidad es tan grande que lo toman a todas horas. El té ayuda mucho a paliar la sed y la sensación de calor tan
acuciantes en la temporada de Verano en la que las altas temperaturas se hacen más incisivas por la falta de acondicionamiento
y mayor número de refrigeradoras. Por otro lado el vodka, el coñac y el Champan son las más típicas dentro del grupo de licores.
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