La capital de la República de Uzbekistán, Tashkent, es una ciudad con más de 2 millones de habitantes y la más grande de
toda Asia Central. Es moderna para los niveles de la región; dotada de metro, tranvías, trolebuses y autobuses, teatros, escuelas
superiores, bibliotecas y museos. Su localización, al este del país, en las regiones mejor tratadas por la geografía del suelo,
la ha permitido crecer entre innumerables jardines y parques que la convierten en un lugar muy atractivo para pasear.
Shash, el antiguo nombre de la región en el valle del río Chirchik, y también nombre de su ciudad más importante, se citaba
ya en los anales chinos desde los siglos II y I a.C. En un edicto se encuentran referencias a un antiguo monasterio budista
en la ciudad. Sólo en el siglo XI toma el nombre actual de Tashkent, bajo los Karajanidas. La ciudad se emplaza en uno de
los más famosos pasos que transcurrían entre el Este y el Oeste, uniendo incluso los caminos hasta la India.
Durante los siglos de la Alta Edad Media fue centro y lugar de residencia de los nobles locales de las dinastías sogdianas.
La residencia principal tenía una extensión de aproximadamente 5 kilómetros en círculo. Hacia su parte suroeste se erigía
un edificio de culto en el cual dos veces al año se realizaba una solemne celebración. Sobre un trono dorado se situaba una
urna con restos mortales de los antepasados de los reyes y se hacía una solemne ceremonia. Seguramente los restos de este
palacio se encuentren en la colina Ming-Yriuk, parte que todavía se alza cerca de la calle de los proletarios.
En la época Timurida, Tashkent se desarrolla al igual que el resto de las ciudades, y renace como un centro de comercio
y producción artesanal. En el siglo XVI alcanza un gran esplendor, es cuando alrededor de los palacios de los nobles locales
se agrupan poetas,
científicos y músicos.En esta época se construyen no pocos edificios representativos de la arquitectura de la época como el
Mausoleo del Imán Mujamed Abú-Bakra, Kafal-Shashí. Posteriormente la ciudad es víctima de las crueles guerras entre la nobleza
local y los kanes de Bujará, a quienes terminó perteneciendo, pero incluso con la decadencia generalizada de las ciudades
en Asia Central con la disgregación de los timuridas, Tashkent continuó siendo un centro de gravedad en la región en donde
ni el comercio ni los oficios murieron.
Ya en el siglo XIX fue conquistada por el kanato de Kokand bajo el cual la ciudad adquirió de nuevo mayor importancia y
con la conquista de la Rusia Zarista se convirtió en la ciudad más importante del Turquestán, transformándose en su capital
desde 1867 y creciendo en población e industria hasta llegar hoy en día a ser la ciudad con más habitantes del Asia Central.
El 26 de Abril de 1966 se produjo en Tashkent un terremoto que derribó prácticamente toda la zona céntrica de la capital,
pero gracias a la ayuda de las demás repúblicas soviéticas fue todo rápidamente reconstruido. Tashkent es una ciudad distinta
en cierta medida al resto de las grandes ciudades de Uzbekistán y sin duda alguna, allí el visitante se siente al borde del
Uzbekistán encantado y sobrecogedor de Samarcanda y Bujará y las sensaciones modernas de sus rincones y nuevos edificios en
donde todo se mueve a ritmo de capital.
El visitante puede disfrutar igualmente del Teatro de la Opera y Ballet y#8220;Alixer Navoíy#8221; de Tashkent o visitar el
Gran Bazar Chor-su.
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