Destinos
Bujará

catedrales, iglesias y monasterios  edificios y plazas historicas  monumentos  
 

Bujará conquista al viajero por su especial encanto. Situada en el tramo central de Uzbekistán, antes de que comiencen las inhóspitas tierras de los desiertos, Bujará era una de las ciudades más importantes de la Ruta de la Seda.

De Bujará no se conoce con exactitud la época de su fundación, pero, al igual que Jiva, celebró en el año 1997 su 2500 aniversario. En el siglo VI d.C. tomó el nombre sogdiano de Numidllkat, y ya entre los siglos VII-VIII se llamó Pujó, Bujó y Bugué así es como ha pasado transcrita a las fuentes chinas de la época.

Bujará es una ciudad que maravilla por el número de sus monumentos que conviven con sus habitantes en una increíble simbiosis, creando un ambiente que envuelve al visitante en esta ciudad museo. Desde su temprana arquitectura de los siglos X-XII hasta las más modernas construcciones del siglo XVIII se encuentran lugares que sin estar cubiertos por la fama de los de Samarcanda atraen la atención por su valor de conjunto. Tanto los monumentos de la ciudad como los que se encuentran en las afueras como el Palacio de Verano de los últimos emires Mají-jossá o la Necrópolis Chor-Bakr donde el silencio y la amplitud de espacio transmiten una inefable serenidad, así como la acogedora Plaza de la Liabi-Jauz donde los atardeceres se acompañan con té y descanso, convierten a esta ciudad en un magnifico rincón del planeta para no olvidar jamás.

 
atedrales, iglesias y monasterios
 
  • La Mezquita Kalián y la Almadraza Miri-Arab
    • La primera mitad del siglo XVI nos da un extraordinario conjunto llamado Pai-Minar, situado a los pies del Minarete Kalián, formado por una mezquita y una almadraza, ambas enfrentadas entre sí.

  • Mezquita Kalían
    • La Mezquita Kalían, o Masdllidi-dllumá Mezquita del Viernes se comenzó a construir ya en el siglo XV y según la inscripción de su fachada se terminó en 1514. Es una de las más grandes del Asia Central 127 por 78 metros. Incluye un amplio patio interior rodeado de galerías cubiertas por cúpulas de ladrillo. En época de celebraciones religiosas puede dar cabida hasta 12000 personas. En el lado opuesto al portal de entrada se encuentra el edificio principal coronado por una gran cúpula cubierta de cerámica azul. En el patio, sobre los ejes transversales, hay dos iwanes complementarios. La galería del portal principal está decorada con relucientes dibujos de estrellas en mayólica, arcos de distintas formas y finos revestimientos de ladrillo. Todo esto era ya conocido en Samarcanda y con anterioridad, pero los constructores de Bujará llevaron este estilo de decoración hasta un altísimo nivel que luego se extendió más allá de las propias fronteras de Bujará.

      La mezquita está unida por un pequeño puente al Minarete Kalián, donde a través de una puerta se accede a la escalinata que conduce hasta lo alto de éste desde donde se llamaba a la oración cinco veces al día.

dificios y plazas historicas
 
  • Almadraza Mirí-Arab
    • Al frente de la mezquita se encuentra la Almadraza Mirí-Arab, construida en tiempos del Khan Ybaidullí, entre 1530 y 1536, en nombre del Sultán Abdullí, también llamado Mirí-Arab. Al contrario que las almadrazas comunes, donde al lado del auditorio se encuentra la sala de la mezquita, ésta fue convertida en panteón donde no sólo se enterró al Sultán y sus ayudantes de armas sino también al Khan de Bujará.

      La estructura es similar al del resto de las almadrazas aunque las torres de las esquinas no superan la altura de la segunda planta. Todo el complejo está unido por pasillos interiores que comunican las habitaciones con las bases de los ángulos. Desde la escalera principal se llega a una pequeña sala sobre el vestíbulo de la primera planta y a un local cubierto por una cúpula que se junta con la sala principal del auditorio y del panteón. Estas salas forman el nudo principal arquitectónico entre el portal y el patio interior. Una vez más nos encontramos con unas ornamentaciones brillantes con diversos motivos que producen una imagen llena de belleza.

  • Liabi-Jaus
    • De la cifra de grandes conjuntos monumentales aparecidos en Bujará en el pasado, uno de los últimos en el tiempo es el Liabi-Jaus y#8220;la Orilla del Estanquey#8221;. Así se denomina al conjunto de edificios dos almadrazas y una khanaka alrededor del mayor estanque de la ciudad.

      El Liabi-Jauz se comienza a erigir en la segunda mitad del siglo XVI, en la época en la que ya había un gran plantel de eminentes edificios de este tipo en Bujará.

      Quizás sea el lugar más entrañable de la ciudad. El Estanque, de 36 por 45.5 metros, está hecho de grandes bloques de piedra. A él se acercaban los habitantes a recoger agua en sus odres para el riego de las calles y otras necesidades. Está rodeado de árboles centenarios que atraen hacia sus sombras hasta hoy en día a ancianos, adultos y niños que pasan las calurosas tardes del verano jugando al dominó, ajedrez o tirándose desde las viejas ramas de un árbol al estanque que alcanza 6 metros de profundidad.

  • Almadraza de Nadir Diván-Beguí
    • Al Este se encuentra la Almadraza de Nadir Diván-Beguí, construida en 1622. Destaca su preciosa fachada completamente cubierta de azulejos. Unas bellas figuras de dos grandes pájaros en vuelo, con una representación del Sol, sobre azul oscuro y dibujos lacerados captan inmediatamente la atención del viajero.

    • Dirección: Liabi-Jaus.
  • Almadraza de Kukeltash
    • La Almadraza de Kukeltash 1568-1569 y la Khanaka de Nadir Diván-Beguí 1620 completan este núcleo en el centro de la ciudad lleno de magia para visitantes y propios.

    • Dirección: Liabi-Jaus.
  • Los Tres Mercados
    • La tendencia de la arquitectura en la Bujará del siglo XVI se inclinó hacia las obras de carácter público: bazares, baños, puentes y carabán-saraís. En el cruce de los principales caminos de la antigua ciudad Shajrishtán, fue construido un complejo de cúpulas. Hoy en Bujará se las conoce como la Primera, Segunda y Tercera Cúpulas. Eran unos recintos abovedados sobre una parte de paso de las calles a los que se unían un gran número de galerías para los comercios y talleres de los artesanos.

  • Takí-Zargarán
    • La primera de las cúpulas de los Tres Mercados se situaba en la principal intersección de vías de la antigua Shajristán. Su nombre es Takí-Zargarán, y#8220;Cúpula de los Orfebresy#8221;. De planta rectangular descansa sobre ocho arcos. Se construyeron cuatro grandes nichos en su interior y ocho por el lado exterior. Otras dieciséis galerías también cubiertas por pequeñas cúpulas abrazaban a la cúpula y el tambor centrales. Aquí se encontraban los artesanos y las tiendas con su pequeña producción de orfebrería.

      Desde el amanecer hasta la noche se movía allí el comercio, se escuchaba el continuo bullicio de las gentes, el ininterrumpido sonar de los martillos y los gritos de los vaqueros que se abrían paso por el lugar más frecuentado de la antigua Bujará.

  • Takí-Tilpak-Furushán
    • Si seguimos desde Takí-Zargarán hacia el Sur por el camino adoquinado nos encontramos con la segunda cúpula, Takí-Tilpak-Furushán, de 1577, uno de los más extraordinarios bazares de esta época. Aquí se producía el comercio de prendas para cubrir la cabeza y productos de seda y lana. y#8220;Takíy#8221; abría pronto por la mañana y nadie lo podía dejar hasta que no aparecía la oscuridad de la noche. La cúpula central está rodeada por una galería cubierta de pequeñas bóvedas por la cual se distribuyen los locales de los artesanos. Las entradas aparecen cubiertas por portales que se alargan dando espacio para las tiendas. En el interior siempre reinaba la media luz y el frescor.

    • Dirección: Los Tres Mercados.
  • Taki-Sarafán
    • La tercera cúpula Taki-Sarafán, se encuentra sobre el antiguo canal Shajrud de la ciudad. Aquí bajo este conjunto, de portales rectangulares con arco de media punta, se cambiaba el dinero de los distintos países que traían las caravanas de la Ruta de la Seda. La cúpula central se apoya en cuatro arcos los cuales se corresponden con los nervios de la superficie interior.

      Hoy en día aún sigue funcionando este complejo como lugar de comercio artesanal en el que, a todo lo largo de él se distribuyen las tiendas en las que se venden alfombras, metales tallados, sedas, paños bordados, joyas y otros artículos manufacturados.

onumentos
 
  • Mausoleo de Los Samanidas
    • Al frente de la Fortaleza, en la profundidad del Parque Central de Bujará, en una plaza abierta rodeada de árboles se levanta el Mausoleo de los Samanidas. A pesar de ser pequeño por sus dimensiones, atrae la atención de los investigadores de todo el mundo. Es objeto de los estudios de cualquier interesado en la historia de los pueblos del Asia Central.

      Su construcción se produce bajo el reinado de Ismael Samaní, el fundador de la dinastía que lleva su apellido, conquistador de Bujará en el año 874 convirtiéndola en su capital.

      No se conoce con certeza la fecha exacta en la que se iniciaron los trabajos del mausoleo. Se cree que Ismael Samaní ordenó su construcción en honor a su padre Nasrá I, muerto en el año 892, pero en otra inscripción del mausoleo se recuerda el nombre de su nieto Nasrá II, que gobernó en Bujará entre los años 914-943.

      El mausoleo debía ser sólido y acercar sus detalles hacia los de las sencillas construcciones de madera, muy extendidas por entonces en la arquitectura de Bujará. De planta rectangular, tiene en su techo una Cúpula semiesférica. El gran peso de ésta obligó a aumentar el grosor de los muros sobre los que se apoya hasta 1.8 metros. Tiene cuatro arcos de media punta en los muros, desde los que se crea una vertiginosa malla de ladrillos cocidos interpuestos en varios niveles y que forman un entramado de figuras que se repite por toda su extensión. Alrededor del mausoleo, en su franja superior, aparece un cinturón de pequeños arcos, diez por lado.

      El interior es una Sala Octaédrica rodeada por un cinturón de arcos y columnas en los ángulos que imitan formas de la arquitectura popular local.

      Todo está construido bajo una técnica muy desarrollada y siguiendo principios proporciónales. La época de los grandes matemáticos en el Asia Central abrió la posibilidad de trasladar los principios de la geometría a la arquitectura.

  • Minarete Kalian
    • Es difícil imaginarse la arquitectura de esta ciudad museo sin el minarete Kalián, que representa para los siglos XI y XII de la historia de Bujará, la misma importancia que para el periodo anterior conlleva el Mausoleo de los Samanidas.

      Fue levantado en el año 1127 en el centro de la antigua Shajristán, centro histórico de la antigua Bujará, al frente de la vía principal, cuando el antiguo minarete que se erigía en el mismo lugar fue derruido. Se construyó con la parte de arriba de madera que se derrumbó no mucho después llevándose consigo la mezquita que lindaba con él. Se reconstruyó todo con ladrillo cocido bajo una extraordinaria elaboración. Está dotado de una forma original y sólida sirviendo posteriormente como ejemplo a innumerables otros que tomaron sus formas. La altura del minarete es ahora de 46 metros y sus cimientos alcanzan una profundidad de 10 metros el diámetro en la base es de 9 metros.

      Según aumenta la altura el minarete se va estrechando hasta llegar a la corona rodeada por una decoración con estalactitas. La corona tiene 16 estrechas y alargadas ventanas con forma de arco apuntado.

      Aproximadamente en la mitad del tronco del minarete se encuentra una sección con inscripciones arabescas. A uno y otro lado, abajo y arriba, tres grandes franjas de terracota rellenas de combinaciones de ladrillos que forman originales entramados. La última franja superior está formada por detalles de figuras geométricas y en el medio un mosaico de ladrillos con dibujos de letras situadas de forma inclinada, parecen, a primera vista, una representación abstracta. Inmediatamente debajo de las estalactitas de la cúpula se encuentra un friso de grandes cerámicas cubiertas de azules barnizadas y con inscripciones en árabe.

      El Minarete Kalián representa la grandeza del arte de los siglos XI y XII. Los detalles de los dibujos son claramente proporcionales, con un diseño preciso y cuidado,