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Historia
La primera referencia escrita sobre los lituanos data del año 1009 D.C. de un manuscrito medieval prusiano (los Anales de
Quedlinburg).
Hasta el siglo XIII Lituania sirvió de paso para los avances germánicos del oeste y de los pueblos Mongoles y tártaros del
este, por lo que estuvo sujeta a constantes invasiones e intentos de conquista. Fue el Duque Mindaugas quien unió a las tribus
Lituanas, lo que permitió detener y derrotar las intenciones expansionistas de los Caballeros de la Orden Teutónica. En el
1251, Mindaugas se convirtió al Cristianismo y en el año 1253, por orden del Papa de Roma, fue coronado por el Obispo de Kulm,
transformándose en el primer Rey de Lituania.
El gran Duque Gediminas, quien gobernó el país desde 1316 a 1341, empezó la expansión de Lituania hacia las tierras de los
eslavos orientales. Ocupó Bielorrusia y el oeste de Ucrania estableciendo la capital en Vilnius. Jogaila, nieto de Gediminas,
llegó al trono en 1377. En 1386 contrajo matrimonio con Eduvigis de Anjou (hija de Luis I, rey de Hungría y de Polonia), por
lo que, después de convertirse al catolicismo, fue coronado como Ladislao II Jogaila, rey de Polonia. Así empezaron 400 años
de historia común entre Lituania y Polonia.
El Gran Duque Vytautas, primo de Jogaila, gobernó desde 1392 a 1430, trayendo prosperidad política y militar al país. Durante
su reinado, se detuvo el empuje de la Orden Germánica. En 1410 Vytautas, aliado con su primo Jogaila, libraron la Batalla
de Grünwald venciendo a la Orden Teutónica. También se anexaron muchos territorios rusos, bielorrusos y ucranianos a Lituania,
extendiendo la frontera hasta las orillas del Mar Negro.
A este periodo expansionista le siguió un periodo de conflictos internos. En 1569, Lituania firmó la Unión de Lublin por el
que se fortalecían los lazos con Polonia. Se creó entonces una gran República uniendo las dos naciones que compartieron un
rey (que también poseía el título de Gran Duque de Lituania) y una legislatura común, el Seimas.
Durante el Renacimiento se produjo una importante reforma agraria, la consolidación de las ciudades y la entrada en escena
de una sociedad ilustrada.
Desde 1654 a 1667, Lituania se vio envuelta en guerras con Rusia cuyo poderío había ido en permanente aumento. Por primera
vez en su historia, Vilnius estaba siendo ocupada por un ejército extranjero, el del Zar ruso. Buscando una solución para
salir de esta difícil situación y por sus desacuerdos con Polonia, Lituania firmó un acuerdo con Suecia, el Tratado Kedainiai,
en 1655. El nombre de Lituania desapareció del mapa político de Europa durante 123 años.
El siglo XIX trajo numerosos cambios. En 1812, Napoleón fue recibido entusiastamente en Lituania como el libertado. Tras la
campaña napoleónica, el Zar Nicolás I cambió su política: las autoridades de la ocupación empezaron a rusificar el país con
mayor velocidad. Junto con los polacos, los lituanos se sublevaron contra las fuerzas de ocupación en dos ocasiones, en 1831
y 1863, pero las revueltas no consiguieron sus objetivos. La Universidad de Vilnius fue cerrada, la Iglesia católica fue suprimida,
sus templos cerrados y la Religión Ortodoxa rusa se declaró la religión estatal. No se permitía a los lituanos comprar tierra,
erigir cruces o nuevas iglesias. Los antiguos lazos entre Lituania y Europa Central y Occidental fueron suprimidos
. Se empezó con las deportaciones de lituanos a los confines de Siberia. En 1864 se prohibió el uso del idioma lituano con
su alfabeto latino y se introdujo el graZdanka, el idioma lituano con el alfabeto ruso. La vida cultural del país entró en
un estado de parálisis. Lituania se comenzó a recuperar solo a fines del siglo XIX. Sin embargo, a comienzos del siglo XX,
el movimiento nacionalista era de tal magnitud que en 1905 la Gran Asamblea de Vilnius (Didysis Vilniaus Seimas) pretendió
la autonomía para Lituania.
El 23 de marzo de 1918, el Kaiser alemán anunció el reconocimiento de la independencia de Lituania. Lituania fue admitida
en las Naciones Unidas en 1921. La guerra interna contra los bolcheviques, polacos y los remanentes del ejercito alemán y
zarista continuó hasta 1923. En el curso de estas guerras, Lituania perdió su capital, Vilnius, que fue ocupada por Polonia
en 1920. Kaunas pasó a ser la capital provisional durante 20 años. Estos años fueron un tiempo difícil, pero también un período
de esperanza. El Seimas que había llevado a cabo grandes reformas: introdujo el dinero nacional (el litas), volvieron a promulgarse
leyes que eran favorables a la economía nacional y al sistema financiero, y una reforma agraria radical y organizada. Los
grandes latifundios fueron divididos y las granjas empezaron a recuperarse. El país prosperó rápidamente junto con el resto
de Europa.
La Segunda Guerra Mundial suposo un tremendo revés para el incipiente estado lituano. El 23 agosto de 1939, poco antes de
la invasión de Polonia, Alemania firmó un acuerdo con la Unión Soviética sobre la división de las esferas de influencia, el
documento fue conocido como el pacto secreto Hitler-Stalin (el Pacto de Ribbentrop-Molotov). Inicialmente, Lituania se relegó
a la esfera alemana; sin embargo, por la negativa Lituana para atacar Polonia como un aliado alemán, se transfirió a la esfera
soviética, en un segundo pacto confidencial firmado en Moscú el 27 de septiembre del mismo año.
El 10 de octubre de 1939, Vilnius fue devuelta a Lituania y se establecieron bases militares soviéticas en el país. El 15
de junio de 1940 (el día cuando la Wehrmacht alemána entró en París), la Unión Soviética ocupó Lituania. Poco después, Letonia
y Estonia también estaban ocupadas. El 14 de junio de 1941, los soviéticos llevaron a cabo la primera deportación en masa
de lituanos a Rusia y Siberia, con aproximadamente 35,000 deportados en pocos días.
El 22 de junio de 1941, Alemania atacó la Unión Soviética y varios días después, la Wehrmacht ocupó toda Lituania. Hasta que
los alemanes consolidaron su posición, políticos lituanos y representantes de la intelectualidad organizaron un gobierno independiente
para el país. Sin embargo, la administración de la nueva fuerza de ocupación no permitió la existencia de un gobierno lituano.
Comenzó la aniquilación masiva de judíos comenzó.
Tres años más tarde, en el verano del 44, el Ejército Rojo cruzó la frontera lituana una vez más, y ocupó Vilnius, ocupando
Klaipeda en enero de 1945. Una vez más, el país entero estuvo bajo el poder soviético. En concordancia con los Acuerdos de
Yalta y Potsdam entre la Unión Soviética, los Estados Unidos y Gran Bretaña, Lituania empezó a ser tratada como parte del
Unión Soviética. Los miles de lituanos que habían luchado como soldados de los ejércitos de la unión anti-Hitler no podrían
volver a una patria libre.
Durante las décadas de la ocupación soviética, miles de ciudadanos lituanos que habían huído al Oeste, incluído un importante
número de intelectuales, universitarios y profesores, escritores y artistas. En el curso de 10 años, se deportaron aproximadamente
130.000 ciudadanos a Siberia y a otras áreas distantes de la Unión Soviética. La mayoría de ellos pereció debido a las malas
condiciones de transporte y de vida.
La guerrilla partisana luchó durante 9 años y se perdieron miles de vidas. Lituania perdió 30% de su población aproximadamente
durante el periodo 1940-53.
El 3 de junio de 1988, tras la perestroika y y el debilitamiento del sistema soviético, fue cuando representantes de la intelectualidad
lituana fundaron el Sajudis, un movimiento de reforma democrática en Vilnius. A través de este movimiento se introdujeron
los antiguos símbolos del país.
En marzo de 1989 los representantes del Sajudis ganaron la elección para el Soviet Supremo, el cuerpo legislativo más alto
de la Unión Soviética, y pudieron luchar por los intereses lituanos en el Kremlin de Moscú.
El 23 de agosto de 1989, en el 50 Aniversario de la firma del pacto Hitler-Stalin (Ribbentrop-Molotov), aproximadamente 2
millones de personas de Lituania, Letonia y Estonia, se tomaron de la mano en la ruta entre Vilnius y Tallinn, formando una
cadena viviente de casi 600 Km. de largo y un enorme gesto de indepenencia.
Durante 1989, la situación política en Lituania empezó a parecerse a la vida de un país independiente cada vez más: uno tras
otro, el pueblo e incluso las organizaciones comunistas declaraban su separación de Moscú. Ni con su llegada a Vilnius en
Enero de 1990, Mikhail Gorbachov podría frenar ya a los comunistas lituanos que se habían separado de Moscú y habían exigido
la total independencia.
En febrero de 1990, representantes del Sajudis ganaron las elecciones en y el 11de marzo se proclamó la la Independencia.
En enero de 1991, el Ejército soviético tomó la televisión lituana, la radio y otras instituciones estatales vitales que en
ese momento se habían subordinado a las leyes Lituanas. El 11 de febrero, Islandia reconoció la independencia de Lituania.
Después del infructuoso golpe de estado de agosto en Moscú, Rusia reconoció la independencia de Lituania el 6 de septiembre.
El 17 de Septiembre de 1991, Lituania pasa a ser un miembro pleno de las Naciones Unidas.
El 31 de agosto de 1993, el último soldado ruso dejó el territorio de Lituania. En junio de 1995 se firmó el acuerdo de asociación
de Lituania con la Unión Europea para, finalmente, el 1º de mayo de 2004, y trás la mayor ampliación de su historia, la Unión
Europea acogió a Lituania como uno más de los estados que actualmente la componen.
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