La célebre Isla de Okinawa, es la más grande e importante de todas las Islas Meridionales y famosa por sus encantos naturales.
Conserva numerosos recuerdos históricos entre sus mares esmeralda, arrecifes de coral y playas serenas de arena blanca. Naha
es el centro administrativo de la isla, se distingue por sus tiendas que ofrecen productos de coral y cerámica, por sus danzas
y música tradicional y por algunos templos de modestas dimensiones. Destacan el Templo de Naminoue, divinidad del cultivo
de las tierras; el Templo Sogen-ji, en el centro de la ciudad; el Mausoleo de los Reyes de Ryukyu, y Tamaudon, las tumbas
de los reyes y sus familias, notables monumentos.
En el área de Shuri se encuentra el Museo de la Prefectura, el Parque Shurijo-koen y el Castillo Shuri, reconstruido sobre
sus antiguos cimientos. Es destacable la Puerta Shurei-no-mon, ejemplo típico de la arquitectura del archipiélago Ryukyu.
En las cercanías está el templo Benzaiten-do y el Templo Enkaku-ji, ambos destruidos y reconstruidos de nuevo.
En la isla, además, se pueden ver las estructuras funerarias típicas de Okinawa rodeadas por un muro semicircular, colocadas
en las laderas frente a las costas. Pero lo que mejor define a la isla son sus aguas de color esmeralda y su tranquilidad.
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