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El pequeño estado de Israel tiene fronteras al noreste con Siria, al norte con Líbano, al este con Jordania, al suroeste con
Egipto y al oeste con el Mar Mediterráneo.
El país presenta cuatro regiones bien diferenciadas: la depresión del Jordán o depresión tectónica Ghor, un impresionante
valle que discurre de norte a sur desde el Monte Hermón y que continúa por el Lago Tiberiades (conocido también como Galilea
o lago Kinnereth, -200 metros del nivel del mar), pasando por el Mar Muerto (que se encuentra a -400 m. del nivel del mar,
siendo el punto más bajo del mundo y el mar más salino), hasta el Golfo de Eilat; la franja montañosa de Galilea, Samaria
y Judea donde se encuentran numerosas colinas entre las que destaca el Monte Merón con 1.208 m. en Galilea. En la cadena montañosa
de Samaria, paralela al río Jordán, las colinas llegan a alcanzar los 900 m. de altitud y ya, junto al Mar Muerto, los Montes
de Judea donde se distingue el monte Hebrón con 1.027 m.; la llanura del litoral, que se extiende desde Líbano hasta Gaza,
interrumpida, tan sólo, por el Monte Carmelo, muy cerca de Haifa. Al norte de esta ciudad la anchura máxima de la llanura
es de 15 Km. aproximadamente, mientras que al sur es de 5 Km. Es, además, la zona más poblada e industrializada del país.
Finalmente, en la región meridional se extiende el vasto desierto del Neguev que ocupa un 50% de la superficie total del territorio
nacional, con una altura media de entre 400 y 600 m. formado en su mayoría por barrancos que desaguan en el Mediterráneo o
en el Mar Muerto.
No hay que olvidar que Israel, a pesar de ser un territorio principalmente desértico, se ha convertido en un país fértil,
gracias al ingenio y perseverancia de sus habitantes. En pocas palabras, Israel fascina por su variedad geográfica donde hay
bellas playas, verdes valles, míticas montañas, oasis, wuadis y sobrecogedores desiertos.
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