A 22 Km. de Haifa, la antigua San Juan de Acre o Akko, es una ciudad cautivadora que no puede dejar de visitarse. Sus mezquitas,
sus murallas, sus profundidades y sus coloridos mercados la convierte en un privilegiado lugar.
Akko fue en la antigüedad un importante puerto codiciado por sirios y persas, fue la capital de los cristianos durante un
siglo tras la caída de Jerusalén en el s. XII, destruida por los mamelucos, reconstruida por los turcos y reducida a una fortaleza
prisión por los ingleses, Akko se distingue en la actualidad por su atmósfera oriental, por sus atractivos lugares, por sus
tranquilas playas y por su buena cocina.
No deje de dar un paseo por las Murallas y por las callejuelas del centro de la ciudad, por los y#8220;jany#8221;, antiguos
albergues para las caravanas de viajeros y camellos el más importante es el Jan El Umdan.
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