|
La mejor manera de disfrutar su viaje consiste en una adecuada preparación física que le permita estar en buenas condiciones
de salud. Antes de partir acuda a su médico y revise que las vacunas más comunes estén en vigencia y que su tensión arterial
se encuentre bien. Si requiere regularmente de un medicamento específico es mejor que se provea de éste desde su país y que
su médico le expida una receta legible en la que esté claro el nombre de la sustancia activa (esto hará fácil localizarlo
en el extranjero). Como norma sanitaria, los viajeros procedentes de áfrica y América del Sur de países afectados con fiebre
amarilla tienen que presentar un certificado internacional de vacunación contra esta enfermedad al ingresar en la India.
Es aconsejable llevar pastillas de quinina y un pequeño botiquín en el que, además de lo habitual, se deben incluir antidiarreicos,
repelentes para insectos, pastillas de sal contra la deshidratación en verano y pastillas para purificar el agua. Esta siempre
debe tomarse embotellada y deben evitarse los cubos de hielo. La humedad hace fácil pillar infecciones por hongos, siendo
recomendable que lleve algún medicamento específico para ello.
La mayoría de las poblaciones cuentan con una farmacia y en las grandes ciudades suele haber una por barrio. Existen numerosas
clínicas privadas y algunos hospitales del Estado en las principales ciudades. Los principales hoteles cuentan con un servicio
de asistencia médica y algunos consulados le podrán ofrecer una lista de médicos y clínicas reconocidos. En caso de necesitar
ayuda tanto de un servicio de urgencias como policial es aconsejable acudir a la recepción de un hotel o a una oficina de
turismo. Es importante conservar una relación del dinero que se lleva y una fotocopia del pasaporte para agilizar los trámites
en caso de pérdida o robo de los mismos.
|