|
El arte y la cultura china están determinados principalmente por su geografía. Su gran extensión, la variedad de nacionalidades
que la habitan o las barreras naturales, han influido en su cultura. Hasta el siglo II a.C. China estuvo aislada del resto
del mundo. Con la Ruta de la Seda queda abierta al resto de Asia. Los chinos siempre han considerado el arte chino como algo
aristocrático, un privilegio destinado a las clases cultas superiores y algo indispensable para la educación de un caballero.
Mientras los artesanos se dedicaban a producir jades, porcelana y telas para la corte imperial, los eruditos componían poesía,
pintaban cuadros o trazaban bellas escrituras a pincel. La influencia del arte chino sobre el resto de Oriente fue tan importante
como el arte griego para Occidente.
La cultura china comienza con la dinastía Xia que creó dos grandes civilizaciones: Yangshao y Longshan. Todos los conocimientos
que poseemos del antiguo arte primitivo es gracias a los descubrimientos arqueológicos. En los yacimientos funerarios del
río Amarillo se han encontrado recipientes utilizados en las ofrendas culinarias cuyas formas han llegado hasta nuestros días
debido su carácter ritual. Los materiales que utilizan son el jade y la cerámica. Es en las dinastías Ming y Qing cuando se
empieza a trabajar más el jade.
El jade encierra cinco virtudes: el amor en el brillo, la verdad en la trasparencia, la sabiduría en la sonoridad, el valor
en su dureza y la justicia por su suavidad.
A lo largo de todo el país podemos encontrar museos y las peculiares "aldeas de hábitos y costumbres" donde se encuentran
las particularidades de cada región. En ellos pueden verse copias de las antiguas construcciones, pinturas, grabados, sedas,
brocados y demás artes de la antigua cultura china.
Durante las dinastías Shang y Zhou se desarrolla el ajuar funerario, una de las más importantes manifestaciones chinas. El
material elegido para la fabricación de estos recipientes y utensilios rituales es el bronce, aunque en aquel momento la técnica
era difícil y costosa. Con los Zhou se llegan a hacer hasta treinta modelos diferentes. La decoración en general es exuberante.
Pintura
Una de las artes más importantes en China es la pintura. Los más antiguos pintaban con un procedimiento de acuarela aplicada
a pincel sobre seda o papel de tal forma que no cabía la rectificación. La mayor parte de las pinturas adopta tres formas:
las pequeñas, llamadas hojas de álbum; las destinadas a ser colgadas; y las ejecutadas en largos rollos. Los temas favoritos
eran el agua y las montañas; destacan los grandes paisajistas de la dinastía Sang que utilizan sobre todo el blanco y el negro
(cuando se usa el color es para realzar el efecto decorativo). Estas pinturas eran consideradas más objeto de rito que obras
de arte.
El arte del pincel se consagra desde la dinastía Han como el arte mayor por excelencia. Se unen a él poesía, caligrafía y
pintura para expresar el alma del artista.
Escultura
La escultura es un arte menos apreciado que la pintura, por lo que a veces queda en manos de los artesanos. Las primeras esculturas
monumentales en piedra aparecen durante la dinastía Han. En realidad se trata de bajorrelieves. La escultura más importante
es la budista. Los escultores chinos han preferido siempre trabajar sobre materiales blandos como la laca seca, la arcilla,
el bronce o el estuco, más que sobre un material duro que les da una menor movilidad.
Arquitectura
La concepción del arte chino es diferente a la occidental, realidad que se percibe especialmente en la arquitectura. Ni las
dos grandes religiones, confucionismo y taoísmo, dedican templos a sus dioses. No hay ningún edificio anterior al siglo VI
a.C., además de por ser la madera el material constructivo tradicional, también porque para los chinos todo lo que tenga un
valor utilitario resta valor estético. Por ello, dentro de la mentalidad china no cabe la arquitectura como arte. La arquitectura
china está totalmente integrada en el entorno. Podemos señalar como construcciones importantes las tumbas, pagodas y templos
budistas. Y como obras colosales la Gran Muralla y el ilustre ejemplo de la Ciudad Imperial de Beijing.
Literatura y Música
La lengua china clásica se escribe por medio de caracteres que derivan de los pictogramas y entrañan en su composición una
forma de representación visual. Estos caracteres utilizados en la literatura no eran utilizados en el lenguaje hablado; el
lenguaje escrito es más conciso y rico en vocabulario. El lenguaje escrito clásico existe desde el siglo VI a.C.
Los héroes legendarios en China no han sido políticos o soldados, sino los poetas, maestros y sabios. Se cree que toda la
ciencia de los antiguos reside en los libros, por lo que los chinos muestran una gran reverencia hacia la escritura más que
hacia otra manifestación cultural. Según la leyenda cosmológica china, los inventores de los primeros signos de escritura
se inspiraron en los dibujos trazados en el cielo por las estrellas y en las huellas dejadas en la tierra por los animales.
El último de los grandes sabios, Confucio, se creyó investido de la sagrada misión de transmitir este tesoro cultural. Fue
una especie de Homero chino, que intentó compilar toda la sabiduría del pasado. Según él no invento nada. "El Libro de la
Historia", una compilación de cientos de obras, marca el inicio de la literatura china.
La música china es la más antigua de Oriente con más de 4.500 años de historia. En la Antigua China se desarrolló ateniéndose
a los principios de la filosofía natural. Creían que la música expresa el concierto del cielo y de la tierra y que produce
la armonía entre los hombres y los espíritus. La leyenda sitúa el comienzo del sistema tonal chino en el reinado del emperador
Huang- ti, hacia el 2.600 a.C.; pero la época dorada de la música china coincide con el reinado de la dinastía Tang en el
que la Orquesta Imperial contaba con más de 400 músicos.
Opera
La opera de Beijing ocupa un lugar preferente en el arte del teatro chino. Sus orígenes se remontan a la dinastía Yuan. Existen
múltiples tipos de óperas locales. La ópera de Beijing se basa en cuatro elementos fundamentales que son los cantos, los diálogos,
las acrobacias y las artes marciales. Es todo un arte también el maquillaje que utilizan para cubrir sus caras, los maquillajes
varían en función del papel que tenga que representar el personaje.
Finalmente hay que citar como una muestra de arte el acondicionamiento de los jardines, un privilegio de los altos funcionarios.
En ellos podemos encontrar construcciones de todo tipo, lagos, puentes y toda clase de vegetación.
|