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Vietnam ha sido históricamente un país lleno de verde, cubierto por grandes extensiones selváticas y boscosas. Sin embargo,
en los últimos decenios la deforestación indiscriminada ha provocado la pérdida de centenares de hectáreas de bosque y selva.
La guerra y la deforestación agrícola - hoy grandes zonas del país están cubiertas de arrozales y campos de caucho - han tenido
la culpa. En los últimos años y gracias a la creación de reservas naturales, se está intentado paliar el daño hecho a la naturaleza.
La flora vietnamita está protagonizada por el caucho y la teca. En los árboles las orquídeas y las flores de loto en los estanques,
dan gran parte del colorido a los bosques y selvas vietnamitas. Los bosques tropicales guardan, al menos, unas doce mil especies
de plantas, en su mayoría aún por clasificar. Por otro lado, se ha generalizado el cultivo de eucalipto.
Los elefantes, rinocerontes, tigres, leopardos, osos negros, monos, cocodrilos o tortugas son sólo mínimos ejemplos de la
cantidad de animales con los que cuenta el país: doscientas setenta y cinco especies de mamíferos, ochocientas veintiseis
de aves, ciento ochenta de reptiles y unas dos mil quinientas de peces, están contabilizadas. Muchas, como los grandes felinos,
están en peligro de extinción, además del rinoceronte de Java, el banteng, los osos negro y melífero, el fibón, el langur
duoc, el kouprey y el ciervo.
Sin embargo, la rica naturaleza vietnamita sigue dando sorpresas como el descubrimiento de dos especies de herbívoros desconocidos
de gran tamaño: el sao la y el ciervo labrador.
El país es muy consciente de la necesidad de parar este desgaste natural y por ello ha creado cerca de cuarenta reservas naturales
y cinco parques naturales: Cat Ba, el Lago Ba Be y Chuc Phuong en el norte; el Parque Nacional de Bach Ma en el centro; y
el Parque Nacional de Nam Cat Tien en el sur.
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