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Jiva

catedrales, iglesias y monasterios  castillos y fortalezas  
 

una expresión de alegría en el antiguo dialecto local entre el desértico camino que iba desde Merv capital de la XIII Satrapía persa, la Partia, hoy en Turkmenistán hasta la que era capital de Joresem, Urguench.

En el desarrollo de la arquitectura de Jiva se distinguen tres periodos, el primero que abarca los siglos de la ocupación mogol, el segundo que representa la época en la que se consolidan los khanes uzbecos siglos XVI-XVIII y una última que coincide con el florecimiento de la región y que comienza en el último cuarto del siglo XVIII prolongándose hasta comienzos del XX. Durante todo este tiempo el lugar ha sido objeto de numerosas construcciones convirtiéndola en uno de los lugares más maravillosos del Asia Central.

Jiva se encuentra casi en el extremo occidental del país, al otro lado de los desiertos más grandes del Asia Central Kara-Kum y Kizil-Kum, en la región de Joresem y a 30 kilómetros de su capital Urguench. La ciudad se compone de dos partes diferenciadas, la Fortaleza o Antigua Ciudadela, rodeada por una gran muralla de ladrillos y adobe que alcanza hasta 6 metros de anchura en algunos tramos y en la que viven más de tres mil personas y el resto de la ciudad Dishán-Kalá con una población algo superior a los 40.000 habitantes.

Después de la espléndida arquitectura de Samarcanda y las monumentales construcciones de la bella Bujará, la arquitectura de la lejana Jiva puede parecer en un principio no tan interesante. Pero esta impresión desaparece rápidamente cuando se conoce de cerca la obra de los arquitectos Jivenses.

En Jiva hay una gran cantidad de monumentos aglomerados en un pequeño espacio fortificado, muchos de los cuales no han sido dañados por el paso de los años y representan una variada manifestación del arte islámico. Dependencias de los khanes, locales donde se fabricaba moneda, el aren, almadrazas y mezquitas se encuentran dentro de la muralla que rodea la Ciudadela de Jiva Ichán-Kalá.

La arquitectura de Jiva es por lo general joven, de hecho Jiva pasó a ser capital de Joresem en la primera mitad del siglo XIX y su rápido florecimiento coincide con esa etapa. Pero todo lo que se nos presenta ante nuestros ojos es el resultado del desarrollo de la rica historia arquitectónica de la antigua ciudad.

La ciudad de Jiva se conoce por fuentes escritas desde el siglo X d.C. Pero los datos arqueológicos permiten aproximar la fecha de su aparición hasta los últimos siglos a.C. En 1997 celebró el 2500 aniversario. Una antigua leyenda afirma que Jiva apareció como un pequeño asentamiento alrededor de un pozo de agua y#8220;jeibaky#8221;,

 
atedrales, iglesias y monasterios
 
  • Mezquita Dllumá
    • Es de destacar entre el gran número de monumentos la Mezquita Dllumá, del siglo XI, con sus más de doscientas columnas de madera de las que todavía algunas se han mantenido hasta nuestros días. Viéndola es inevitable no encontrar parecidos con la grandiosa Mezquita de Córdoba en cuanto a la utilización de las columnas.

      Jiva es un lugar inolvidable en cuyo interior se parece estar en una época del pasado rodeados por esa enorme cantidad de monumentos entre los cuales no hay coches, y sólo los peatones entre las adoquinadas calles son dueños del lugar.

astillos y fortalezas
 
  • Ichán-kalá
    • Rodeada por una gran muralla de ladrillos y adobe que alcanza hasta 6 metros de anchura en algunos tramos y en la que viven más de tres mil personas.