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El archipiélago de Las Seychelles constituye uno de los lugares paradisíacos más impresionantes de la tierra. Está formado
por ciento quince islas, que ocupan una superficie terrestre de 450 kilómetros cuadrados, para un área total que supera el
millón de kilómetros cuadrados. Se encuentran esparcidas por el occidente del Océano Indico al noroeste de Madagascar. Junto
a las islas Almirantes, Providence, Farqhhar, Aldabra y Desroches destacan las de mayor tamaño como Mahé, Praslin, Shilhouette
y La Digue. Cuarenta de ellas, las más grandes, están formadas de roca granítica y relieve montañoso; otras, por atolones
coralinos (Plate y Coetivy) y el resto, por roca volcánica, como Silhouette y North.
Las islas Aldraba están constituidas por plataformas calcáreas y atolones que han sobresalido ocho metros sobre el índico,
ya que éste mar descendió hace algunos miles de años debido a una variación de las corrientes. La formación de Las Seychelles
se remonta a más de 200 millones de años, cuando éste terreno se desprendió del borde occidental de la India (en las proximidades
de la Meseta del Decán), separándose de la plataforma continental. En Mahé se encuentra el Morne Seychellois, la mayor altura
del archipiélago, con 905 metros de altitud. Las playas son de arena fina y las aguas, calientes, son transparentes y de un
hermoso color turquesa. Existe un buen número de bahías y calas.
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