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Restaurantes
La comida cingalesa es de excelente calidad y tiene como ingredientes fundamentales el arroz, las especias, el pescado y el
coco. El curry en Sri Lanka es diferente del que se prepara en la India; regularmente mezcla las siguientes especias: guindilla
roja, coriandro, comino blanco, mostaza, pimienta, hinojo, canela, clavo y cardamomo para posteriormente cocerlas en leche
de coco, ya que esta fruta es fundamental en la gastronomía de la isla. Con el curry se aderezan todo tipo de carnes, pescados,
verduras e incluso huevos.
Los huevos, como el té, son en realidad una herencia cultural de la colonización inglesa y seguramente los encontrará con
frecuencia aunque parezcan no rimar con el resto del platillo. El desayuno es la comida del día donde el espíritu inglés es
más notorio en la gastronomía cingalesa: seguramente le ofrecerán acompañarlo de huevos y pan. Además de la enorme variedad
de frutas frescas, puede elegir entre los hopper, especie de crepas elaboradas con harina de arroz y acompañadas de arroz,
salsas, pimienta o azúcar; el string-hopper, que es igual al anterior pero de tamaño menor y hecho con hilos de pasta muy
finos parecidos al spaghetti; o bien un pol sambol, pulpa de coco rallada mezclada con pimienta.
Los platos más típicos para el almuerzo y la cena son el biryani, arroz cocido con diferentes especias, acompañado de carne
de oveja o pollo y de un huevo duro; el arroz al curry, que en los pequeños restaurantes se sirve abundantemente y se puede
repetir; el indiappa, especie de tallarines hechos con harina de arroz que se toman como el pan acompañando a otros platos;
el papadamus, tortas de harina fritas y el lamprais, que consiste en una mezcla de verduras cocidas y servidas en una hoja
de plátano, acompañadas de pasta de gambas, carne, arroz y curry; el sambol, que es en realidad una salsa sumamente picante,
elaborada con la mezcla de pulpa de coco rallada, lima, pimienta, cebollas y chiles que se toma con arroz al curry y pescado.
La carne y el pescado son excelentes, sin olvidar los deliciosos resultan los mariscos. La langosta es exquisita y muy barata;
no deje de probarla aunque recuerde que en la isla llaman con el mismo nombre (lobster) tanto a la langosta como al bogavante.
Los postres cingaleses son muy dulces; quizás la mejor opción sea la gran variedad de frutas frescas que el lugar ofrece y
que además son muy baratas. Destacan el mango, con cerca de 52 variedades, la piña, la papaya, que ayuda a regular el estómago,
la sapodilla (que tiene forma de patata, color de albaricoque y sabor de dátil y miel), el rambután, muy dulce, el coco, del
que se puede aprovechar el líquido y la pulpa, el plátano, del que se recomienda el de la variedad más pequeña y el aguacate,
que suelen comerlo con azúcar. También se puede tomar un excelente requesón.
En los hoteles de las principales ciudades se puede optar por menús occidentales, chinos o indios. Los precios no son excesivos
en ningún caso. Recuerde que se come únicamente con la mano derecha porque la izquierda se considera impura, aunque se suele
comer con la mano si se utiliza el cubierto.
Bebidas
Como bebidas destacan el jugo de coco, muy refrescante y los zumos naturales con los cuales se hacen exquisitas combinaciones.
El arrak es una bebida alcohólica que se elabora a partir de la leche del coco real (de corteza roja y tamaño mayor); suele
beberse mezclándola con cerveza de jengibre. Otra bebida propia de la isla es el toddy, un vino muy fuerte de palma con un
sabor parecido al de la cerveza. También encontrará distintas variedades de cerveza, generalmente de fabricación local y en
botellines de más de medio litro; solo recuerde que en los días de luna llena los cingaleses no sirven alcohol.
El té es otra bebida muy peculiar de la isla. Prepararlo es una especie de ritual heredado de los ingleses pero acondicionado
a las costumbres de esta cultura. El té de Sri Lanka es uno de los mejores del mundo y es uno de los principales productos
de exportación de la isla; de ahí que sea servido con gran placer y que se ofrezcan diversas variedades y formas de beberlo,
en general muy fuertes, en ocasiones tan condimentadas que se parecen más a una sopa. Puede beberse solo, con azúcar o con
leche; si decide beberlo con leche, lo mejor es que esté fría y que vierta primero ésta en la taza y posteriormente el té
para que el sabor no se afecte.
La manera de prepararlo siguiendo la tradición es esta: primeramente debe ponerse agua a hervir; antes de que ebulla, hay
que verter en la tetera un poco de agua para que aquélla se caliente, retirándola a los pocos minutos y secando la tetera.
Luego se deposita en la tetera una cucharada de té por cada taza y una extra. Se pone a hervir más agua y al momento de alcanzar
la ebullición se retira del fuego y se vierte en la tetera sobre las hojas de té. Se remueve unos segundos y se tapa la tetera
para pasar a servir la bebida.
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