Es el segundo puerto en importancia de Siria en el Mediterráneo. Se llamó Antaradus en tiempo de los fenicios y los cruzados
la conocían como Tortosa. Los arcos, muros, torres y estrechos caminos dan cuenta de cómo tuvo que ser el aspecto de la ciudad
en tiempos medievales.
Otros restos arquitectónicos dignos de admiración en esta zona son Al Maqid, Shaizar y Qasaybe, en la costa, Qala'at al-Khawabi,
al norte de Tartus, Fortaleza de Solaimán y Castillo de Amrit.
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