|
La fusión del arte y la naturaleza
Polonia es un precioso paraíso aun por descubrir. En este hermoso país se puede disfrutar tanto de ciudades llenas de arte
y encanto como de parajes naturales únicos.
Polonia es naturaleza, veintidós Parques Nacionales, noventa Parques Naturales y más de mil Reservas hacen de Polonia uno
de los enclaves más puros y vírgenes de Europa. Se puede disfrutar con paisajes únicos, con especies de animales en libertad
como los bisontes, con el increíble espectáculo que ofrecen miles de aves surcando los cielos de Polonia, con enclaves únicos
como el de la mina de sal de Wieliezka, aún en explotación con galerías subterráneas que conducen a capillas excavadas en
la sal con esculturas impresionantes, o bien, con travesías en barcos que navegan por el Canal Elblaski.
Fundiéndose con este impresionante despliegue natural, las ciudades polacas constituyen verdaderas piezas de arte en las que
el viajero puede sumergirse y dejarse llevar por el embrujo de palacios, castillos, fortalezas, iglesias, sinagogas, museos,
plazas, jardines, parques y calles llenas de vida donde se puede disfrutar con la excelente gastronomía polaca o bien, con
las múltiples actividades culturales que en ellas se celebran, en especial la música; no en vano Polonia es la patria de Chopin,
el célebre compositor romántico, que con sus notas deleita el espíritu de todos los visitantes.
A estos atractivos hay que unir el alegre carácter de los polacos, acogedores, hospitalarios y divertidos, especialmente durante
sus celebraciones populares. La fusión de todos estos elementos hace que Polonia sea un destino inolvidable.
|