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Malí es el país más grande del áfrica Occidental, se extiende sobre una superficie aproximada de 1.250.000 kilómetros cuadrados,
y está dividido en tres zonas bien diferenciadas. La zona sahariana del norte de Malí es un lugar desértico que cubre casi
el 58 por ciento del territorio del país y donde se eleva el Adras de los Iforas, un macizo de 500 a 800 metros de altitud.
El sur de Malí limita con Guinea y con Costa de Márfil y está bañado por el río Níger. Entre medias de estas dos zonas se
localiza un territorio (Sahel) que se inunda durante los meses de julio a enero y forma una especie de mar interior de agua
dulce que posibilita la navegación el riego de los cultivos. Al norte limita con Mauritania y Argelia, y al este y oeste está
bordeado por Níger, Senegal y Burkina Faso. A lo largo del territorio maliense se van sucediendo paisajes diferentes, desde
los típicos tropicales a los de la estepa de Sahel, pasando por los característicos de un clima desértico.
Mali goza de un clima subtropical que presenta diferentes características según la época del año: de noviembre a febrero una
estación fresca por la influencia del Hamattan, un viento del Sahara, con temperaturas medias de 25 grados centígrados en
Bamako. De marzo a junio las temperaturas son más cálidas; en junio comienzan las lluvias; la media es de 35 grados centígrados.
De junio a octubre tiene lugar la época de lluvias con medias de 30 grados y una precipitación de 300-400 mm.
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