Siracusa es un gran centro arqueológico griego y romano. Su punto neurálgico es la llamada Neapoli, que cuenta con piezas excepcionales como el Teatro Griego de Democopos con 132 metros de diámetro, el Anfiteatro Romano
del siglo III, la Latomia del Paradiso con una gruta artificial de gran acústica conocida como la "Oreja de Dionisos" y la
Necrópolis Grotticelli con tumbas griegas del siglo V y VI a.C.
La parte más moderna de la ciudad se encuentra ubicada en la Isla de Ortigia, que aunque también conserva restos arqueológicos destaca por edificios medievales como los Palacios del Arzobispado y del
Senado, la Iglesia de Santa Lucia alla Badia, el Castello Maniace y el Palacio Bellomo, sede de la Galería Regional. El Duomo
se construyó sobre un antiguo templo griego.
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