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Hungría

 
auna y flora
 

El territorio de Hungría es en su mayor parte una gran llanura por lo que la vegetación que predomina es la estepa herbosa aunque en las colinas del norte y en la región transdanubiana se encuentran bosques de robles, hayas, abetos, álamos y encinas.

La Gran Llanura húngara se divide en dos conjuntos muy bien diferenciados: la llanura de arena, situada entre el Danubio y su principal afluente el Tisza, en la que se han plantado bosques de acacias para detener el avance de las dunas y la llanura limosa, conocida con el nombre de `puszta` y que en la antigüedad era recorrida por rebaños de briosos caballos, ganado vacuno y carneros. En la actualidad es prácticamente en su totalidad tierra de cultivo. Es muy habitual encontrar en el paisaje húngaro grandes extensiones de viñedos y árboles frutales como cerezos, perales y ciruelos. También son comunes los campos sembrados de trigo, maíz y tabaco.

Como fauna representativa de Hungría destaca la raza bovina de gran alzada y constitución robusta, descendiente de los prehistóricos uros, los bisontes de Europa. También se encuentran otros tipos de ganado como vacas, cerdos y ovejas. Las aves abundan en todo el territorio pero es en el Lago Balaton donde se encuentra una mayor variedad, tanto de fauna como de flora.

Los que ya hayan estado en Hungría, saben que se trata de un país excitante y peculiar. Su territorio no llega a los cien mil kilómetros cuadrados, sin embargo, es increíblemente variado. Las llanas planicies están quebradas de vez en cuando por colinas, y también algunas montañas, más o menos grandes, contemplan al visitante desde su altura. Posee una naturaleza única, en buena medida protegida, que permite observar miles de especies de flora y fauna que difícilmente se encuentran en otros lugares.

En Hungría, un país que es la quinta parte que España en extensión, existen 9 parques nacionales,

52 regiones de protección del entorno,145 áreas de protección de la naturaleza y cientos de espacios protegidos que, en total, representan la décima parte del total del territorio. Entre ellos, la UNESCO ha denominado Patrimonio de la Humanidad a las cuevas kársticas de Aggtelek y al Parque Nacional de Hortobágy.

Los defensores profesionales de la naturaleza no solamente tratan de evitar la destrucción de estos valores inigualables, sino también se esfuerzan por fomentarlos. Gran parte de los territorios protegidos se encuentran a disposición de todos los amigos de la naturaleza.

Se puede descansar en las orillas de arroyuelos o de ríos caudalosos, junto a pintorescos laguitos o al borde de uno de los mayores lagos de Europa. Emprenda el camino y enseguida se dará cuenta por sí mismo: en muchos lugares se topará con páramos, pantanos, zonas inundadas, bosques, pastos prácticamente intactos que conservan la flora y la fauna autóctonas originales.

Después de la agitada vida diaria, no hay nada que ofrezca un mayor descanso que la naturaleza. En Hungría quedan aún muchas tierras vírgenes, incluso en los alrededores de la capital. Realizar un largo paseo por los parques nacionales o en los territorios de protección natural unido a la observación de animales y aves es la forma más barata de relajarse y refrescarse. A los que gustan las excursiones a pie, en Hungría les esperan más de once mil kilómetros de senderos señalizados para turistas. Ejemplos de ellos son los que existen en el Parque Nacional Bükk y en las altas tierras de Mátra, que circulan a través de los impresionantes hayedos de las montañas más altas de Hungría. Las zonas boscosas los ríos y arroyos saltarines y las cuevas milenarias abundan en el norte del país.

El amor a la naturaleza y su defensa es muy popular en Hungría.

Incluso en tiempos del comunismo hubo una fuerte oposición a los proyectos gigantescos que la amenazaban.Sin embargo,pese a los muchos aficionados a la vida al aire libre, no es fácil encontrar aglomeraciones,salvo algunas excepciones.

Las partes más remotas de las colinas de Buda y Pilis son poco frecuentadas, incluso en la popular península de Tihany junto al lado, la primera reserva natural del país, hay senderos solitarios. En las montañas de Zemplén, en el norte o en el bosque de Bakony, en el oeste, se puede caminar todo el día sin encontrar a nadie.

Para ser un país cerrado al mar, Hungría tiene una estrecha vinculación con el agua. Se calcula que hay más de 3.500 kilómetros de ?caminos de agua? que atraviesan el país en todas las direcciones. Dos grandes ríos, el Danubio y el Tisza, lo cruzan de norte a sur y decenas de afluentes y riachuelos forman una enmarañada red acuática en todo el país; varios grandes lagos: Balaton el mayor de la Europa central y occidental, Velence, Ferty#337; y Tisza y muchos otros pequeños crean reservas únicas para las aves y paraísos para los pescadores.

PARQUES NACIONALES

Aggtelek

Este conjunto de cerca de 700 cuevas que se extienden entre Hungría y Eslovaquia a lo largo de 25 kilómetros, es uno de los más espectaculares del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad. En su interior se han identificado hasta 500 especies animales y especies vegetales propias de las formaciones cársticas. Hay diversos itinerarios y en las cuevas más grandes se celebran conciertos.

Balaton

En la península de Tihany se creó la primera reserva natural de Hungría para proteger la abundante y variada fauna, los extraños conos formados por antiguos géiseres y los lagos creados en los cráteres de volcanes extinguidos. Hay numerosos senderos para explorar el parque.

Bükk

Como su nombre indica, bükk significa haya, en este parque del macizo de Mátra abundan los hayedos, pero también las cuevas,

más de 800 que pueden visitarse en Lillafüred, el aire puro y una naturaleza única con flora y fauna variadas.

Duna-Dráva

Entre el curso del Danubio y su afluente el Drava se ha creado este parque, inaugurado en 1996,en el que se encuentran 121 especies de plantas protegidas, 43 clases de peces, 24 de libélulas y 465 de mariposas. Además hay ciervos, águilas y cigüeñas negras, el ave de la suerte en Hungría.

Duna-Ipoly

En las cercanías de la curva del Danubio, comprende los montes de Pilis, Visegrád y Börzsöny y los valles del Danubio e Ipoly y entre sus bellezas naturales hay grutas, columnas de piedra con forma de órgano, hasta 335 fuentes de agua y multitud de especies de plantas, algunas de la época glaciar, aves y otros animales.

Ferty#337;-Hanság

Formado por el lago Ferty#337;, compartido con Austria, y el canal Hanság es un territorio poblado de cañaverales, en los que anidan 210 especies de aves. Puede visitarse en barco, observando, de paso, las originales viviendas lacustres.

Hortobágy

Situado en el centro de la Gran Llanura es un auténtico oasis en medio de la estepa. Hay que recorrerlo con guía y no están permitidos los vehículos a motor. Pueden observarse grullas, nutrias, jabalíes y los animales habituales en la llanura: racka carneros negros de cuernos retorcidos, bueyes grises y caballos nóniusz. El parque es Patrimonio de la Humanidad desde 1999.

Kiskunság

Como en Hortobágy, la mayor parte del parque es pradera. Debido a su gran extensión, más de 48.000 hectáreas, está dividido en varias zonas, la mayoría cerradas al público. Llama la atención las dunas móviles y sus espectaculares lagos.

Körös-Maros

Compuesto por seis secciones, es uno de los parques más recientes. Contiene desde bosques de tipo tropical y lagos cubiertos de nenúfares, hasta 18 especies de raros caracoles.