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La flor de Europa
Holanda es uno de esos lugares donde la realidad y la fantasía se confunden con una armonía simple y brillante. Holanda se
viste de flores y perfumes a granja, canales de aguas azules o arenas. Las aspas de sus molinos hacen llegar a las vitales
ciudades donde todo fluye en la más absoluta tolerancia y diversidad. Holanda ofrece cultura, bienestar, historia, música,
color y simpatía, al lado de un legado único dejado por los numerosos artistas que se inspiraron en su paisaje.
Todo lo que se descubre en Holanda se mezcla con el agua y las flores, y como no, con las bicicletas. La bicicleta está ligada
a este llano país por las que circulan a lo largo de los numerosos carriles habilitados para ellas. Por otro lado, el país
libra constantemente una batalla con las aguas del mar que se van comiendo poco a poco su territorio, pero ese esfuerzo no
evita que en todos los lugares de Holanda los adornos florales sean la nota característica.
Holanda es el nombre histórico, relacionado con la provincia que desempeñó un papel de importancia en su historia, hoy se
denomina al Reino de los Países Bajos, Nederland, para los holandeses, y se reserva Holanda para el de la provincia. El país
es interesante y hermoso a la vez. El viajero tendrá la oportunidad de realizar numerosas excursiones en barco a través de
los canales, o recorrer las ciudades, a pie, en bicicleta, o en cualquier otro medio de transporte. El viaje a Holanda permite,
asimismo, admirar las obras de célebres artistas que guardan los museos de las ciudades. Holanda es, en definitiva, un país
que difícilmente se puede olvidar.
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