Destinos
Dendermonde

 

Conserva un pasado glorioso. Es también conocida como la Villa du Cheval Bayard y cuenta con un patrimonio cultural, histórico y natural que atrae a numerosos turistas durante todo el año.

Cuenta la leyenda que el señor de Dendermonde, Aymon, tuvo cuatro hijos. Estos tenían un caballo mágico llamado Ros Beiaard, a cuyo lomo realizaron muchos hechos prodigiosos. Pero el caballo terminaría ahogado en el río Dender, porque los hijos tuvieron que cedérselo a Carlo Magno. La ciudad recuerda, cada diez años, a aquel animal ejemplar con un desfile que lleva su nombre.

Ente las visitas obligadas en la ciudad se encuentra la Colegiata de Nuestra Señora. En la Grote Mark (Plaza Mayor) destaca el Belfort (campanario), la Casa de la Carne y la Sala de Tejidos. Sin olvidar el Beaterio de San Alexio, en el que se pueden admirar 61 casas del siglo XVII, un remanso de paz en el corazón de la ciudad.