|
El paraíso terrenal africano
Las islas Seychelles constituyen uno de los lugares paradisíacos más impresionantes de la tierra. El archipiélago está formado
por ciento quince islas, con una superficie terrestre de 1.340.000 kilómetros cuadrados.
Las islas están esparcidas por el occidente del Océano Indico al noroeste de Madagascar. Junto a las islas Almirantes, Providence,
Farqhhar, Aldabra y Desroches destacan las de mayor tamaño como Mahé, Praslin, Shilhouette y La Digue.
Cuarenta de las islas, las más grandes, están formadas de roca granítica y relieve montañoso, otras, por atalones coralinos
(Plate y Coetivy) y el resto, por roca volcánica, como Silhouette y North
Las islas Aldraba están constituidas por plataformas calcáreas y atolones que han sobresalido ocho metros sobre el índico
cuando este mar descendió hace algunos miles de años debido a una variación de las corrientes.
La formación de las Seychelles se remonta a más de 200 millones de años cuando este terreno se desprendió del borde occidental
de la India, en las proximidades de la Meseta del Decán, separándose de la plataforma continental.
Muchos son los que han buscado a lo largo de la historia, el paraíso terrenal, quizás no supieron que lo tenían tan cerca.
La paz, la naturaleza en todo su explendor, hermosas playas de arena fina y cálida, un clima templado, la abundancia de agua
dulce, la extraordinaria vegetación, etc. la convierten en uno de los lugares más apetecidos por el hombre, a la hora del
descanso, desde el siglo IX, cuando los árabes llegaron a sus costas.
Las islas parecen no haber cambiado desde sus tiempos de piratas, cuando se limitaba a ser un refugio. Muchos han sido los
que han querido poseerlas, pero las islas se mantuvieron firmes, sin dejarse mezclar en los conflictos mundiales, sin una
colonización, pero admitiendo a todo aquel que deseara disfrutar de su armonía.
Las islas han conseguido no formar parte de los paraísos "pervertidos" por las manos del hombre, no es allí donde se han cronstruido
las enormes ciudades superpobladas y demasiado explotadas turísticamente. No es fácil llegar, hay un número limitado de visitantes
(precisamente para evitar estos casos una y otra vez repetidos), pero una vez que se llega, no será fácil marchar.
|